5 razones para vivir en el extranjero – Cómo vivir en otro país te cambia la vida

Agosto 2009. La fecha en que agarré mis sueños, los metí en mis maletas y dejé todo atrás para irme a estudiar y vivir en en otro país, lo que me llevó a descubrir lo hermoso que es vivir en el extranjero. El destino fue uno que muchos sueñan: Nueva York. 

vivir en el extranjero

Siempre fui una niña muy soñadora y aventurera, por lo que “abandonar” mi país, República Dominicana, mi hogar, mi familia y mis amigos no fue un trauma, sino más bien la mejor decisión que he tomado. Gracias al apoyo de mi madre, nunca tuve miedo de soñar. Siempre me apoyaba en mis sueños y me ayudaba a alzanzarlos.

Al dar este gran salto de mudarme fuera, nunca me imaginé todas los beneficios que vivir en otro país me iba a traer en mi vida.

Con 17 años me atreví a dar este gran paso para comenzar la nueva aventura de estudiar y vivir en el extranjero. Era un sueño vivir ahí, experimentar tantas distintas culturas, hacer amigos de todas partes del mundo, y estudiar lo que más me apasionaba: El arte de la actuación. (Ma, si estás leyendo esto, muchas gracias).

Durante 4 años viví en los “dorms” o residencias dentro del campus de la universidad. Compartir vivienda con gente de todas partes me expandió mucho la mente. Y es que el solo hecho de vivir lejos de tu familia te hace superar miedos y crecer como persona.

vivir en el extranjero

Cómo vivir en el extranjero me ayudó en mi crecimiento personal

Me gradué en 2013 con una doble licenciatura: Comunicación y Teatro. La parte de la comunicación que más me gustaba, y de hecho en la que me concentré, fue en la audiovisual, dígase, cine y televisión, lo que me dio la oportunidad de hacer pasantías o prácticas en la industria de la TV en NY, entre ellas en el programa de cocina, The Rachael Ray Show, y en el famoso canal de televisión VH1.

Al graduarme de la universidad me quedé un año más en Nueva York persiguiendo la carrera de actuación. Durante ese tiempo tuve la oportunidad de tener una manager quien me enviaba a castings super importantes, entre ellos para series como “Orange is the New Black” y “The Americans”.

La experiencia de trabajar en la industria del entretenimiento en Nueva York era un sueño para mí, y nada de eso lo hubiese logrado si me hubiera quedado en mi país.

Mis cinco años viviendo en el extranjero fueron los que me abrieron las primeras puertas hacia mi propio crecimiento personal. Pero el año que tuve la oportunidad de experimentar más “la realidad” fue el quinto, el que sería mi último año viviendo en los Estados Unidos. 

Cuando vivía en la universidad, estudiante al fin, mis únicos “problemas” eran estudiar, y por supuesto, salir de fiesta. Pero como al graduarme había entrado al “mundo real” ya todos mis amigos habían, o regresado a sus países de origen, o encontrado un empleo corporativo en la ciudad. 

Yo en cambio, nunca tuve mentalidad de empleada, por lo que mi deseo nunca fue trabajar para una empresa, como algunos amigos, sino perseguir mis aptitudes creativas. Y a eso dediqué mis días durante ese último año que estuve en esa ciudad.

Trabajaba como freelance en proyectos temporales para mantenerme, mientras asistía a castings y me introducía al mundillo de la actuación en Nueva York. Aunque no tenía mentalidad de empleada, si tenía lo que muchos le llaman “El sueño americano“, el cual se basa en “lograrlo” o alcanzar el éxito en los Estados Unidos. 

Vivir en el extranjero me abrió un mundo de posibilidades y me expandió mucho la mente. Ya no pensaba igual que mis amigos que dejé en la isla. De hecho, cada vez que iba de vacaciones y quedaba con ellos, me sentía una extranjera en mi propio país, ajena a sus conversaciones e ideas, las cuales eran siempre las mismas.

Y es que quien se pasa toda una vida viviendo en un solo lugar se pasa toda una vida siendo la misma persona y con una misma mentalidad.

Entre las ventajas de vivir en el extranjero o en otra ciudad por lo menos una vez en tu vida, está la oportunidad de conocerte de verdad y a desarrollarte como ser humano, y por eso debería de ser una prioridad en tu vida.

Porque si no es para crecer, ¿para qué estamos aquí?

Las personas que se pasan TODA su vida viviendo en un solo lugar conocen solo lo que han vivido, lo que ven a su alrededor: Una sola manera de hacer las cosas, una sola manera de comportarse, una sola manera de ver la vida.

Su mente siempre será más pobre que la de personas que han vivido en otro país o lejos de donde nacieron. 

Las personas más maravillosas que he conocido y que más valor aportan al mundo son aquellas que han vivido la experiencia de conocer de lleno lo que significa salir de su zona de confort y vivir lejos de su país o ciudad, al menos por un tiempo.

Por más libros que hayas leído o películas que hayas visto, nada se comparará con vivirlo de verdad.

Y es que el mundo es TAN grande para conocer una sola ciudad, experimentar una sola cultura, y vivir en un solo país. ¿Te has puesto a pensar en esto?

Para que no te quede una duda, aquí te comparto algunas razones por las que debes vivir en el extranjero al menos una vez en tu vida.

5 Ventajas de vivir en el extranjero

      1. Independencia

Cuando sales de la zona de confort de tu hogar, aprendes a ser más independiente y a velar por ti misma. Ya mami no estará ahí para llevarte sopa a la cama cuando te enfermes, por lo que aprenderás a cuidarte y a mimarte. La independencia te da la habilidad de aprender a tomar tus propias decisiones y de conocerte mejor. También aprenderás a sentirte bien con tu propia compañía y a disfrutar cada minuto de tu soledad, algo muy valioso en la vida. Recordarás que somos la única persona que estará con nosotros toda la vida. 

     2.   Mentalidad abierta

Cuando conectas con personas y comunidades de todas partes del mundo automáticamente aceptas la diversidad, sin juzgar nada. Empiezas a conocer personas que piensan distinto a ti, y esto hace que tu mente se abra a nuevos horizontes. Ya no te parece “raro” que alguien sea homosexual o que una chica lleve un hiyab en la cabeza. Cambias tu percepción de lo que es “normal” y eso está bien. El vivir lejos te abre la mente porque te muestra lo que es ajeno a ti. 

     3.  Riqueza cultural

Al convivir y hacer amigos de otros países te darás cuenta de lo mucho que tienes en común con todo el mundo, y al mismo tiempo, de lo distinto que eres a ellos. Este balance te llevará a que sigas queriendo conocer distintas culturas y enriquecerte con nuevas ideas e historias. Cuando vives fuera aprendes otras tradiciones, pruebas otras comidas, y empiezas a sentirte que ya no eres solo del lugar donde naciste, sino del mundo

     4. Pasión por viajar

Al vivir en el extranjero vas a querer seguir conociendo, no solo otras personas, sino otros lugares. De repente viajar a menudo ya no será un sueño, sino una realidad, porque al vivir fuera se hará mucho más fácil decir, “vámonos”. Desubrirás que para viajar no se necesita tener mucho dinero y hacer roadtrips con tus amigos se convertirá en un factor común durante los fines de semana.

Al vivir en otro país probablemente conservarás el deseo de viajar durante toda la vida, y aprenderás que viajar se trata de ser flexible y de dejarte llevar, que fluir es la clave. Al viajar a menudo empezarás a sentir que tu casa es el mundo

      5. Capacidad de adaptarte al cambio

Dicen por ahí que el cambio es lo único constante en la vida. La vida se trata de impermanencia, nada es nunca fijo. El clima cambia, nuestras emociones cambian, nosotros cambiamos, nacemos y eventualmente morimos. Todo pasa. Todo termina.

Vivir en otro país te llevará a aceptar la incertidumbre y el cambio como parte de estar vivo, y tu capacidad de adaptarte a nuevas situaciones aumentará. Verás el cambio como algo necesario y liberador, y al abrazar esta idea como una ley universal, aprenderás a fluir con el universo.


Estas son solo algunas de las ventajas de vivir en el extranjero. Esta oportunidad puede ser una de las experiencias más enriquecedoras y valiosas de tu vida.

Al vivir lejos del lugar donde naciste, siempre tendrás una historia que contar, amigos que visitar y lugares donde ir.

La “regla” que has escuchado toda tu vida sobre no hablar con extraños te parecerá una idea absurda, ya que te darás cuenta que hay una inmensidad de personas interesantísimas y buenas y que la mayoría de la gente está encantada de ayudar, por lo que pedir ayuda a un deconocido, si hace falta, no se te hará nada difícil. 

Tu zona de confort ya no será tu lugar de origen, sino el nuevo lugar al que te has adaptado, por lo que siempre tendrás ganas de seguir cambiando de lugar, conociendo, prosperando y enfrentándote a nuevos retos.

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Gaby G. Periche

Gaby es una emprendedora digital, apasionada por los viajes, el arte, la cultura, los niños, y el Yoga. Ayuda a almas libres a desarrollarse personal y profesionalmente a través de la creación de un negocio digital, con la misión de que puedan construir su estilo de vida deseado.